Respecto a la comunicación humana y a su simbología, el orden de los factores sí altera el producto, porque cada forma de escribir sobre un tema concreto es sensiblemente diferente a las demás y aporta una visión nueva de las cosas.

Un libro nos puede aportar, además de conocimientos y nuevas vivencias imaginadas, momentos de paz y calma que tanto se necesitan hoy en día.

Si nos fijamos en cómo habla una persona, en cómo gesticula y, incluso, en cómo actúa, podemos observar ciertas sincronías entre lo que ésta persona ha ido “leyendo”, entendido como aprendizajes diversos mediante textos escritos; y lo que ésta persona es o muestra de sí misma. A grandes rasgos, suele ser habitual ver que las personas más cultivadas o leídas, suelen tener actitudes más racionales y prácticas ante la vida, lo que facilita que puedan estar mejor adaptadas a la misma.

Desde que era muy pequeña me han gustado los libros. Cualquier libro, desde un de poesía, novelas o incluso Y todo libros científicos. Algunos de ellos me gustaban por su formato, color u olor. Otros, porque eran capaces de atraparme más allá de la décima página. Muchas veces, el solo hecho de saber que en mis manos había un pozo de sabiduría me parecía atractivo. (Leer más…)

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