El imperativo de la hospitalidad ha sido central en las religiones monoteístas. Dios espera ser acogido en el corazón de las personas. Y los creyentes son instados a ser hospitalarios con los demás. No fue hasta la segunda mitad del siglo XX, sin embargo, que esta noción pasó a ocupar también un lugar central en la filosofía. Lo hizo de la mano de pensadores de origen judío como Emmanuel Lévinas, Edmond Jabès y Jacques Derrida. Con el tiempo, su inclusión de la hospitalidad como tema central de la filosofía ha contribuido a fertilizar una amplia gama de ámbitos: desde la teoría política a la teoría postcolonial y la teoría de género, pasando por la ética de las organizaciones y la filosofía de la medicina. En todos estos ámbitos, se puso sobre la mesa la sangrante cuestión de cuál es la acción más justa: ¿la que trata a los demás de manera estándar o, por el contrario, la que los acoge en su especificidad y diferencia? En este ciclo de diálogos, abordaremos cómo el aterrizaje del imperativo de la hospitalidad propio de las religiones en todos estos ámbitos los ha trastocado, con implicaciones tanto fecundas como inauditas.