Cuentos

El caballero Pepino

Un Sant Jordi para trabajar la igualdad

Un joven campesino llamado Pepino, una tarde ve a una chica en el bosque y escondido detrás los árboles lo observa boquiabierto. La chica, que viste un largo traje, saca unas tijeras y empieza a cortar el traje y también sus cabellos y mientras corta, le va diciendo a su caballo: - Ahora sí que iré muy cómodo.

De repente, llega un carruaje a toda prisa y de él baja un señor muy nervioso que se lleva a la chica. Pepino descubrirá que aquella chica es la princesa Rigoberta y que el Rey ha decidido encontrarle un marido, que deberá ser valiente y capaz de luchar en la guerra como el mejor. Lo que no aún no sabe Pepino, es que a la Princesa no le gustan los hombres que luchan y mandan. Ella busca un compañero que la respete, con quién hablar, compartir y que la acepte tal y como es.

Pepino enamorado, se preparará para la lucha, par ello se hará un escudo, una espada, comprará un casco y con un viejo caballo se marchará hacia la batalla para demostrarle a su estimada Rigoberta que él es valiente y brioso. Por el camino, irá encontrando diferentes personajes, cada cual con sus problemas. Pepino, por compasión y para ayudarlos, les irá regalando sus pertenencias: el casco, el escudo, la espada y el caballo. Ellos, agradecidos le obsequiarán con una flor, un collar, una piedra y una cazuela.

Cuando el joven se da cuenta que ya no tiene nada con qué luchar, decide dejar la guerra de lado, e ir a conocer Rigoberta para ofrecerle estos presentes: la piedra, el collar, la flor y la cazuela.